
En esta edición de la revista el Gráfico recordamos el retiro de Guillermo Vilas el 30 de mayo de 1989, como uno de los momentos más memorables del deporte en nuestro país. Cabe recordar que en 1992 retornó brevemente, año en el que sólo jugó el Abierto de Atlanta y algunos torneos Challengers.
Willy como lo apodan, ganó 62 títulos en su carrera y fue finalista en 40 títulos más. Además ganó 15 torneos en dobles y llevó a la Argentina a la primera final de la Copa Davis en 1981, donde perdió frente a Estados Unidos en un partido muy recordado para el mundo del tenis. En la década del 70, había dos circuitos paralelos: el de la ATP y el GRAND PRIX. Vilas terminó número uno del mundo tomando en cuenta el GRAND PRIX en las temporadas 1974, 1975 y 1979; y como número dos del mundo del ranking ATP, ubicándose por debajo del estadounidense Jimmy Connors. Cabe recordar, que Willy también ganó cuatro títulos de Grand Slam entre los que se destacan: Roland Garros y el US Open en el año 1977, y el Abierto de Australia en los años 1978 y 1979.
Luego del retiro de nuestra máxima figura del tenis, nadie ha podido igualar la marca conseguida hasta el momento por Guillermo Vilas, haber sido número dos del mundo. Un jugador distinto que se destacó por su velocidad y habilidad, y sobre todas las cosas por haber tenido algo que muy pocos tenían: La capacidad para adaptarse a todas las superficies.
El 30 de mayo de 1989 es una fecha que va a quedar grabada en la memoria de todos los argentinos como el final de la carrera del mejor tenista argentino de todos los tiempos.
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