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jueves, 3 de marzo de 2011

Historias de la Davis: "En la tierra de Drácula, el tenis argentino rodó una de terror"

por Eduardo Bolaños, en colaboración especial para Cuarenta-Cero

Al citarse el año 1981 dentro del tenis de nuestro país, el sabor es agridulce. Por un lado, están los excelentes rendimientos de José Luis Clerc en su mejor temporada (fue número 4 del mundo) y el arribo a la final de la Copa Davis. Por el otro, el agravamiento de los conflictos internos dentro del equipo, con su punto máximo en el match contra Rumania, en julio de aquel año en Timisoara, ciudad cercana a Transilvania, la tierra del Conde Drácula.

En individualismo, los celos y la falta de compañerismo dijeron presente como nunca. Para conocer los por qué, hay que remontarse un poco en el tiempo y saber que las relaciones entre Guillermo Vilas y Clerc habían comenzado a resquebrajarse a principios del año, en ocasión del Masters de Nueva York.

En marzo se le ganó a Alemania como visitantes, con una formidable tarea de Guillermo y una pésima faena de José Luis, quien perdió sus dos singles ante rivales de menor jerarquía. El nivel de éste en el circuito fue subiendo y logró pasar a Willy en el ranking por primera vez en la historia, luego de ganar Roma y hacer semis en Roland Garros.

Roberto Graetz había sido nombrado capitán para ese 1981, luego de que se barajaran muchos candidatos. Pese a que Vilas lo desmintió en forma sistemática, para Clerc el nombre de Graetz fue puesto por aquel, lo que sumó otro ladrillo a la pared del conflicto, que haría su eclosión en Rumania.

En condiciones normales, el panorama debía ser altamente favorable a Argentina, ya que el conjunto europeo no contó con su principal jugador (Illie Nastase) y los demás eran tenistas de bajo nivel. Pero el clima y la atmósfera se fueron poniendo densos desde la llegada de Batata, a 48 horas del match.


Horas antes del sorteo del día jueves, Clerc sostuvo que no entraría a jugar con Graetz de capitán. Las bolillas indicaron que debía enfrentarse, en segundo turno, con Florín Segarceanu, luego de que Vilas abriera con Andei Dirzu.

El arranque fue como todos esperaban, con Willy mostrando su categoría para imponerse por 6-4, 6-4 y 6-3. A continuación, un espectáculo lamentable, nunca visto: Clerc ingresó con el capitán, pero interpuso una mesa entre su silla y la de Graetz, con quien no tuvo ningún diálogo durante el partido. Una triste imagen que recorrió el mundo, junto con la calidad de su tenis para triunfar por 6-4, 6-2 y 6-0.

A todo este concierto de errores, horrores y desatinos, se sumó el capítulo final, que fue la designación para que ambos conformaran el dobles. Ni el más inexperto de los capitanes podría haber fallado así, poniendo en cancha a dos jugadores que no se dirigían la palabra. Los rumanos encontraron tantas facilidades que no tuvieron inconvenientes en ganar por 4-6, 10-8, 6-2 y 7-5.

Afectado por la insólita atmósfera que rodeo el match, Vilas no fue Vilas en ese domingo; y dudó más de la cuenta, erró más de lo normal y, recién en el cuarto set, encontró el desahogo para estampar la victoria con el 6-4, 6-4, 3-6 y 6-1 sobre Segarceanu. Dirzu superó a Cano 4-6, 6-2 y abandono, pero sólo para decorar la estadística final.

A lo largo de la historia en Copa Davis, lamentablemente, Argentina ha padecido desencuentros, polémicas, discusiones y enconos de todo tipo, pero ninguno tan grotesco como aquel de Rumania en 1981. Fue como si el Conde Drácula abriera su negra capa y afilara sus colmillos para posarlos sobre el cuello del tenis argentino. Alguien le puso una cruz a tiempo y evitó que la herida, dolorosa y con secuelas a futuro, fuera más profunda.

Foto de Archivo: Revista "El Gráfico", 14 de julio de 1981

martes, 25 de enero de 2011

¿Te acordás de esto? Sampras vs Courier en el Australian Open 1995


Pocas veces en la vida, un partido de tenis es noticia exclusivamente por algo ajeno al juego. Sin embargo, en estos días en que se disputan los cuartos de final del Australian Open 2011, sirven para tomarlos como base, y retroceder en el tiempo 16 años; más precisamente a 1995.

En este mismo certamen, y por la misma instancia, se enfrentaban los estadounidenses Pete Sampras y Jim Courier, dos aspirantes al título de aquella edición que, tal como lo reflejó el marcador final, brindaron un espectáculo inolvidable, el cual tuvo un tinte particular y muy difícil de olvidar.

Sampras llegaba como el máximo favorito de la competencia, y de hecho, era el campeón defensor; mientras que Courier era el noveno preclasificado, y se había consagrado en las ediciones de 1992 y 1993.

Sin embargo, todo esto quedó de lado a medida que fueron pasando los minutos. Ese mismo día, al entrenador de Sampras: Tim Gullikson, se le había detectado un tumor cerebral, que un año después provacaría su muerte. Ante semejante situación, y con su compañero de preparación regesando a los Estados Unidos por este problema, el gran Pistol Pete salió a jugar muy angustiado, y con un estado de ánimo que dejaba en evidencia lo que estaba pasando.

El dueño de 14 Grand Slam pudo soportar la carga emocional hasta el quinto set, momento en el que comenzó a romper en llanto antes del inicio del tercer game, cuando un aficionado le gritó que lo ganara por su entrenador. En tanto, Courier le ofreció suspender el partido y continuarlo mañana, algo que Sampras desechó, por lo que finalmente decidió continuar hasta el final, siempre al borde de las lágrimas.

Así, el juego siguió cargado de emoción y tensión, y Sampras se llevó el pase a las semifinales, al vencer por un total de 6-7(4), 6-7(3), 6-3, 6-4 y 6-3, al cabo de tres horas y 58 minutos. Luego, Pete llegaría a la final, donde caería frente su compatriota Andre Agassi. Aunque poco importará esto, porque lo cierto es que nadie olvidará esa noche de 1995, en la que todo el mundo comprendía que sólo un hombre merecía ganar ese encuentro de cuartos de final.

El aplauso y el aliento de todo el público en el final, fueron un abrazo a la distancia para el ganador, quien rápidamente se fue a los vestuarios; no sin antes saludar a toda la gente presente; testigos de un hecho muy triste, pero que forma parte de una de las tantas historias que tiene el tenis.


El desarrollo del quinto set








Foto: Getty Images
Vídeos: Youtube.com

jueves, 16 de septiembre de 2010

Historias de la Davis: La renuncia que hizo perder más que una serie

Clerc de vacaciones en Chile, y una clara postal de su negativa a la Copa Davis



Por Eduardo Bolaños, para Cuarenta-Cero

En diversas ocasiones, para desarrollar un hecho puntual, hay que remitirse inexorablemente al pasado. Este axioma se aplica plenamente para recordar los hechos que se produjeron en la serie de Copa Davis entre Argentina y Francia, en marzo de 1982.

La historia ya tenía algunos (tristes) capítulos anteriores. El primero en septiembre de 1980, en ocasión de las semifinales ante Checoslovaquia en Buenos Aires. Una inoportuna solicitada firmada por mucha gente ligada al tenis en contra de Vilas y Clerc fue determinante debilitar, claramente, el ánimo de éste último y para crear un clima adverso en el equipo.

El año 1981, fue una temporada plagada de turbulencias, con su ápice en la lejana ciudad rumana de Timisoara. Ante un débil conjunto local, Argentina triunfó en medio de una atmósfera caótica como equipo, con enfrentamientos por doquier: Clerc – Vilas, Cano – Vilas y el más grave, Clerc y el capitán Graetz. Luego se llegó a la histórica final, donde Mc Enroe y compañía postergaron el sueño de campeón.

No había dudas que al comenzar 1982, nuestro país y Estados Unidos eran los mejores equipos del planeta. De no suceder nada extraño, ambos desandarían el camino para encontrarse en una final que, como marca el reglamento de la localía alternada, sería en Buenos Aires.

El sorteo determinó que teníamos que recibir a Francia en la primera rueda. Ellos tenían una buena escuadra, pero a la que le sería casi imposible vencer en el Buenos Aires a Vilas y Clerc. A 10 días del inicio, el martes 23 de febrero, una noticia conmocionó el ambiente deportivo en general y tenístico en particular: Clerc había decidido renunciar a la Copa Davis.

Lo comunicó desde Chile, donde terminaba sus vacaciones al tiempo que hacía la pretemporada para encarar un 1982 que lo encontraba en el mejor momento de su carrera, como número 4 del mundo. Las razones de la renuncia fueron que quería dedicarse de lleno al circuito y que la Davis le restaba posibilidades.

Esa decisión pareció hacer retroceder el reloj de nuestra historia en la Copa, ya que Vilas y Cano dejaron sus problemas de lado y se unieron en duros entrenamientos, para poder darle la victoria a Argentina, tal como lo hicieran en gran parte de la década del `70.

El viernes 5 de marzo de 1982, el Buenos Aires estuvo repleto como en cada partido de Guillermo Vilas. Su enorme imagen de ídolo se había agrandado aún más por la ausencia de Clerc. Abrió la serie con un partido extraordinario ante Yannick Noah, un fantástico tenista que al año siguiente se quedaría con el título de Roland Garros. Fueron cinco horas vibrantes al rayo del sol que dejaron la victoria del argentino por 6-1 4-6 7-5 3-6 7-5 y una postal indeleble para todos los tiempos, una foto que es un poster de tenis, que todos alguna vez hemos visto: Vilas de rodillas, casi tocando el polvo de ladrillo, con sus brazos abiertos (ya sin raqueta, presumiblemente por los aires) y mirada en el cielo, mientras por detrás, el público comienza a levantarse enfervorizado de sus sillas.

A continuación, quizás por los nervios o por las ganas de demostrar que él podía ocupar ese lugar, Ricardo Cano se vio absolutamente desbordado por el joven Thierry Tulasne, que lo doblegó por 6-1 6-3 6- 2. El match de dobles traía consigo una gran paridad, porque Vilas – Cano se conocían sobradamente y Noah – Pascal Portés, también. Sin embargo, los dos capitanes alteraron la formación: Gilles Moreton suplantó a Portés y, de manera inentendible, Alejandro Ganzábal hizo lo propio con Cano. Apenas unos pocos entrenamientos había unido a Vilas y Ganzábal, por eso no extrañó la derrota por 6-8 6-3 6-2 6-4.

Con toda la rabia por lo que sucedía fuera de la cancha, Guillermo Vilas dio, en el primer partido del domingo, una de las exhibiciones más grandes que se le recuerden en Buenos Aires. Una clase magistral para superar a Tulasne por 6-1 6-0 6-1. Quedaba la quimera de esperar el milagro de Cano ante Noah.

La Davis se ha nutrido (y lo sigue haciendo) de historias dramáticas y de resultados en contra de la lógica. Ricardo Cano hizo un gran encuentro, cambiando su imagen del viernes, pero no le alcanzó para sacarle siquiera un set al fantástico Noah. Fue victoria por 8-6 6-1 8-6, que sepultó definitivamente nuestras esperanzas.

Se pasó de ser finalistas, apenas tres meses atrás, a tener que jugar el repechaje ante Alemania por no descender. Es imposible hacer una hipótesis sobre algo que no pasó, pero la sola presencia de Clerc en ese match hubiera cambiado las cosas y, quizás, hubiese permitido que la ensaladera ya estuviese en las vitrinas del tenis argentino.

Foto de archivo: Revista "El Gráfico", edición 3256 (02/03/1982).

jueves, 9 de septiembre de 2010

¿Te acordás de esto? Nalbandian vs Roddick en el US Open 2003

Se vienen las semifinales del US Open, y no habrá argentinos en la definición del singles en este 2010. Por eso, es momento de recordar en esta sección que llamamos ¿Te acordás de esto?, la presentación de un jugador de la Legión en un Grand Slam.

En este caso, el tiempo se remonta al año 2003, con David Nalbandian como el abanderado albiceleste. El cordobés, que en octavos había eliminado a Roger Federer, llegaba a la anteúltima instancia para medirse con el estadounidense Andy Roddick, quien por ese entonces ocupaba la cuarta colocación. En aquel partido, tras ir dos sets abajo, el norteamericano produciría una remontada formidable, para vencer por 6-7(4), 3-6, 7-6(7), 6-1 y 6-3.

Los nervios del local, que por primera vez estaba en las semifinales del certamen neoyorquino, fue el aspecto que el Rey David supo aprovechar al máximo durante los primeros dos sets, los cuales quedaron en su poder por 7-6(4) y 6-3. En ese momento, las esperanzas de los estadounidenses, y en especial la de Roddick, daban la impresión de que iban a derrumbarse. Sin embargo, el tenista de la ciudad de Nebraska no se achicó por el marcador adverso, y a partir del tercer parcial comenzó a elaborar su remontada en un partido que, con el paso del tiempo, se convertiría en un match inolvidable.

La ajustada victoria por 7-6(7) en la tercera manga para el norteamericano fue el puntapié para un cuarto y quinto set extraordinarios de su parte, en los que manejó el ritmo del juego a gusto y placer. Así, después de dos horas y 31 minutos, el norteamericano se adjudicó los últimos dos parciales por aplastantes 6-1 y 6-3, quedándose de esta manera con lo que fue una final anticipada, ya que el encuentro decisivo ante el español Juan Carlos Ferrero, fue un simple trámite que culminó por 6-3, 7-6(2) y 6-3 a su favor.

Seis años pasaron de aquel partido inolvidable sobre el cemento (por ese entonces verde) de Flushing Meadows, el cual tuvo una derrota increíble para Nalbandian; pero que a su vez, fue el paso decisivo para que Roddick conquistará el único Grand Slam de toda su historia.











jueves, 8 de julio de 2010

Historias de la Davis: "Cinco días para una derrota inesperada"

por Eduardo Bolaños, en colaboración especial para Cuarenta-Cero


Fue una de las peores caídas en la historia del tenis argentino en la Copa Davis. Muchos factores confluyeron para perder aquella serie, que no sólo dejó una dolorosa derrota, sino el descenso a la Zona Americana.

En la primera rueda del Grupo Mundial 1985, Argentina había perdido en condición de local, claramente, ante Ecuador por 4 a 1, con un Andrés Gómez brillante confirmando su número 5 del ranking mundial. A partir del viernes 4 de octubre, el equipo nacional recibió a la Unión Soviética, en una época en la que los tenistas de ese país no jugaban habitualmente en el circuito. Quizás por eso no se conocía exactamente el poderío de algunos de sus integrantes.

El Buenos Aires fue la sede del choque, que se abrió con Martín Jaite enfrentando a Andrei Chesnokov. Las diferencias del ranking fueron diametralmente opuestas a lo que ocurrió en la cancha. El local ostentaba el número 20 del escalafón, mientras que su rival estaba 196º; pero este dio una cátedra de tenis ante un desconocido Jaite, que nunca encontró las respuestas para perder por 6-0, 6-4 y 6-2.

Luego del retiro de Guillermo Vilas del equipo de Copa Davis, el liderazgo cayó naturalmente en José Luis Clerc, sin dudas el hombre con más experiencia de todos los que tomaron parte de aquella serie de hace 25 años. Batata saltó a la cancha luego de la caída de su compatriota y, con autoridad, se llevó el primer set por 6-4 ante Aleksandr Zverev (367º).

La lluvia se hizo presente y debió suspenderse para el sábado. Allí volvieron los viejos fantasmas de Clerc en la Davis. Errático, sin poder pegarle a la pelota, irritado e irritable, pareció un barco a la deriva. Luego de batallar casi cuatro horas, pudo imponerse por 6-4, 2-6, 6-3, 3-6 y 7-5 para mantener viva la esperanza.

Superada la cantidad de games reglamentarios para el sábado, el dobles se postergó para el domingo y allí el dilema argentino de (casi) siempre: ¿Cómo formar la pareja? El capitán Gerardo Wolterboer optó por poner a Clerc y Jaite, por peso de nombres, pero no por tener características de doblistas. Con más ganas que tenis, luego de perder el primer set, los argentinos se recuperaron y se quedaron con el segundo, pero no había mucho más que ofrecer. La mayor coordinación de Zverev-Leoniuk fue mucho más para alzarse con el triunfo por 6-4, 1-6, 6-2 y 6-2.

La serie prosiguió el lunes, y con un Jaite sediento de revancha desde la primera pelota. Con su habitual despliegue, pero sin poder soltar del todo el brazo por los nervios, logró una valiosa victoria ante Aleksandr Zverev por 6-4, 3-6, 6-2 y 6-2.

"Listo, ya pasó lo peor", pensaron todos. Había sido una serie sufrida, demasiado peleada en función de los que se pensaba en la previa, pero la categoría de José Luis Clerc ante el inexperto Chesnokov inclinaría la balanza. Y el inicio del partido fue claramente en esa dirección, con un Batata dominante con su derecha y con un servicio punzante, que se llevó los dos primeros parciales por 6-2 y 6-1. Una chance que Clerc esperó por mucho tiempo, la de una victoria decisiva para reconciliarse definitivamente con su público.

Pero su mente volvió a jugarle en contra, al mismo tiempo que Chesnokov crecía por los errores de su rival. El ruso, sin hacer grandes cosas, ganó el tercero 6-2 y el cuarto 6-4. Incertidumbre, dudas y un estadio callado eran el marco de situación cuando las autoridades decidieron, por falta de luz, aplazar el quinto y definitivo set para el martes a las 11 de la mañana.

Al día siguiente, Chesnokov volvió igual y Clerc, lamentablemente, también. Sin respuestas, ausente y hasta discutiendo durante largos minutos por un foot fault que le cobraron, vio como el partido se le iba escurriendo de las manos. El casi solitario festejo del ruso (héroe indiscutido de la interminable serie de cinco días) al ganar por 6-2 el parcial final fue una de las imágenes que quedaron para siempre, junto al llanto inconsolable de Clerc, que meses más tarde anunció su retiro de la actividad.

Sin dudas, aquella derrota fue uno de los factores que lo empujaron a tan temprana decisión, con apenas 26 años. Argentina descendió a la Zona Americana, desde donde -con la capitanía de Tito Vázquez- comenzaría a formarse el equipo de la nueva generación, con apellidos como De La Peña, Miniussi, Frana, Pérez Roldán y Mancini, que volverían a llevar a nuestro país a la elite del tenis mundial.

Foto: Revista El Gráfico - Edición del 15 de octubre de 1985

lunes, 31 de mayo de 2010

Yannick Noah: La última alegría francesa en París


Ayer hicimos mención a la eliminación de Jo Wilfried Tsonga en el certamen de Roland Garros, que nuevamente vuelve a ser esquivo para los franceses, quienes no ganan "Su torneo" desde el año 1983 (casi tres décadas).

El último hombre que pudo gritar campeón en el Abierto Francés, fue el gran Yannick Noah, un jugador que se sentía en el patio de su casa cada vez que debía participar de esta competencia, en la que ganó todo. En 1984 se coronó en dobles (donde fue número 1) junto a su compatriota Henri Leconte; y siete años antes, en 1977, fue ganador del dobles mixto, en compañía de la estadounidense Mary Carillo.

Más allá de los resultados y su buen tenis, lo cierto es que el francés era muy particular. Siempre afrontaba de manera seria los partidos, pero comprendía a la perfección que esto era un juego, y que el público debía tomar parte del mismo. Las imitaciones, las bromas y las locuras, iban de la mano de este hombre de 50 años.

Por eso, si hoy hubiera que buscar a los tres jugadores más carismáticos de la historia del tenis, es casi seguro que el nombre de Yannick Noah no podría faltar.

La Consagración en Roland Garros 1983






Además, Noah decidió empezar su carrera como cantante. Su primer tema conocido fue "Saga África", el cual hizo entonar a todos los franceses (durante la vuelta olímpica), tras ganar la Copa Davis de 1991 ante los Estados Unidos, con él como entrenador.







En este vídeo, un punto increíble frente a Guillermo Vilas en Roland Garros 1981






Y por último, uno de los vídeos más conocidos, que lo tiene a un Yannick Noah 100% en la segunda ronda de Hamburgo 1991, ante el sueco Larsson.




jueves, 27 de mayo de 2010

¿Te acordás de esto? Coria vs Agassi en Roland Garros 2003


A modo de espera para el inicio de la jornada, demorada por las lluvias reinantes sobre el cielo parisino, es necesario contrarrestar la ansiedad de alguna forma. Y como no hay tenis en estos instantes, que mejor momento para los partidos del recuerdo.

En este 2010 se decidió publicar, durante los Grand Slam, un encuentro histórico con algún Legionario en la cancha. El Australian Open lo tuvo a Cañas vs Henman del año 2004. Ahora, la función es con Guillermo Coria, otro tenista que ya no forma parte del circuito profesional.

Para situarse mejor es necesario retroceder hasta junio del 2003. Se jugaba la edición número 104, y el Philippe Chatrier era testigo de un juego de cuartos de final entre el argentino, quien ya amenazaba como un serio candidato a pelear entre los grandes, y el estadounidense Andre Agassi (campeón en 1999) y número 2 del mundo.

Por su parte, el de Venado Tuerto era el séptimo del escalafón y registraba, hasta ese entonces, un 0-2 en el historial con el Pelado de Las Vegas.

El set adverso para el sudamericano por 4-6, no le impidió desplegar su mejor tenis en los tres parciales siguientes, los cuales ganó por 6-3, 6-2 y 6-4 al cabo de dos horas y 32 minutos de juego.

Si alguno no recuerda cual fue la suerte del Mago en ese torneo, el argentino avanzó a las semifinal y fue eliminado por el desconocido holandés Martin Verkerk, quien luego cayó en el partido decisivo, con el español Juan Carlos Ferrero.

Un pequeño homenaje para uno de los mejores tenistas que ha dado la Argentina, y que por esas cosas inexplicables de la vida, nunca pudo coronarse en Roland Garros.

Primer set 4 - 6 para Agassi





Segundo set 6 - 3 para Coria





Tercer set 6 - 2 para Coria





Cuarto set 6 - 4 para Coria



lunes, 25 de enero de 2010

¿Te acordás de esto?: Cañas vs Henman en el Australian Open 2004

En Cuarenta-Cero nos propusimos en este 2010, recordar un partido histórico durante los torneos de Grand Slam, en el que un argentino haya sido partícipe.
Por eso, en esta ocasión les traemos un encuentro disputado en la tercera ronda del Abierto de Australia 2004, entre Guillermo Cañas y el inglés Tim Henman, el cual terminó con victoria para Willy por 6-7 (5), 5-7, 7-6 (3), 7-5 y 9-7.
Como dato, hay que decir que ambos tenistas batallaron durante 4 horas y 51 minutos, en un match que finalizó con un total de 211 puntos para el de Tapiales y 209 puntos para el británico.
El video contiene sólo imagenes del quinto set. Lamentablemente no hay del partido completo, por lo que si alguno lo tiene y desea subirlo a internet, desde acá estaremos muy agradecidos. Sin embargo, decidimos subirlo por la calidad del juego.
Presten atención a los puntos de los dos, y no olviden que llevaban más de tres horas y media de juego, habiendo disputado cuatro sets muy parejos.

Esperemos que les guste, y que lo disfruten

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Coria vs Gaudio en Paris fue la derrota de la década para la ATP

La ATP durante esta semana ha comenzado a reflejar en su página los sucesos más importantes de los últimos 10 años. Hace unos días, Roger Federer fue elegido como el mejor tenista desde el año 2000 en el circuito masculino. Sin embargo, hoy se conoció que el top 5 de las "grandes derrotas de la década" la encabeza tristemente la caída de Guillermo Coria ante Gastón Gaudio en el 2004 en la final de Roland Garros.

En aquel partido, el Mago tuvo dos puntos de campeonato que finalmente no pudo aprovechar, en un encuentro que se le escapó de manera increíble y que perdió luego de estar dos sets arriba por 6-0, 6-3, 4-6, 1-6 y 6-8, tras casi tres horas y media de juego.

Pero la elección tiene su respaldo, puesto que Coria era el favorito porque llegaba con un invicto de 37 encuentros en arcilla y en su camino a la final sólo había cedido un set, en las semifinales ante el británico Tim Henman. Además, el Mago buscaba la revancha del torneo que se le había escapado un año antes, cuando la presión de ser candidato le jugó una mala pasada ante el ignoto holandés Martin Verkerk, quien lo venció en las semifinales.

Y por último, aquella frustración del 6 de junio de 2004 fue el hecho desencadenante al posterior retiro del circuito del santafesino, quien terminó de hundirse en la otra gran derrota de su carrera: en el año 2005 en la final del Masters Series de Roma , cuando un tal Rafael Nadal, que asomaba entre los cinco primeros del ranking, le remontaría un partido increíble al Mago, que a esa altura ya tenía a alguien superior en el polvo de ladrillo, superficie que hasta ese año él dominaba.

Más allá de las lesiones en su hombro y de los problemas en su saque, lo cierto es que la derrota en Roland Garros fue el comienzo para que la Magia del hombre de Venado Tuerto diga adiós a los 27 años al público que tantas veces lo ovacionó de pie en los grandes escenarios tenísticos del mundo.












Foto: Página oficial de la ATP

sábado, 12 de diciembre de 2009

Vilas, Clerc y aquel dobles de 1981 en Cincinnati

Hace 28 años, exactamente un sábado 12 de diciembre pero de 1981, se escribía una de las páginas más memorables y más tristes de la historia del tenis argentino con el recordado dobles de Guillermo Vilas (5º) y José Luis Clerc (6º) en la final de Copa Davis de ese año ante los Estados Unidos, en Cincinnati.

La serie había quedado empardada el primer día con la derrota de Vilas ante John Mc Enroe (número 1 de ese entonces) por 6-3, 6-2 y 6-2 y con el triunfo de Clerc ante Roscoe Tanner (11º) por 7-5, 6-3 y 8-6. Así, se llegó a la segunda jornada con el dobles como el punto clave de la serie.

Todo era dudas e interrogantes en torno al rendimiento que mostrarían Vilas y Clerc en una cancha juntos, debido a que estaban peleados y no se hablaban. Pero el miedo más grande era imaginar como una pareja que no dialogaba entre sí podría jugar un punto decisivo ante la mejor dupla del mundo de ese momento, como lo eran John Mc Enroe y Peter Fleming, quienes habían ganado ese año juntos Wimbledon y el US Open.

Con todos los pronósticos en contra, Willy y Batata salieron a la cancha y dejaron la vida, olvidándose de los problemas personales y bancándose los agravios de Mc Enroe a lo largo de todo el partido, todo esto apañado por el árbitro que en ningún momento intervino.

Así, ambos tenistas jugaron con el corazón durante cinco horas y 52 minutos sobre la carpeta del Riverfront Coliseum en un encuentro que finalmente fue victoria para el local por 6-3, 4-6, 6-4, 4-6 y 11-9 y que tuvo de todo en su desarrollo, inclusive un 7-6 en el quinto set con el saque a favor de la pareja argentina, que Vilas no pudo plasmar en el marcador dejando pasar así junto a Clerc un triunfo que hubiese sido decisivo en la serie.

El domingo 13, Batata perdió con Mc Enroe en cinco sets en un partido muy cerrado por 7-5, 5-7, 6-3, 3-6 y 6-3 y el sueño de la Davis quedó a un sólo paso en el que todos, inclusive Vilas y Clerc, sabían que se escapó en aquel 7-6 del quinto set de ese fatídico pero inolvidable sábado 12 de diciembre de 1981.

viernes, 11 de diciembre de 2009

El partido que dio origen al "Ojo de Halcón"

Como la temporada ATP ha llegado a su fin, para hablar de tenis en estos días de poca acción en las canchas, hay que enfocarse en las curiosidades que envuelven a este deporte. Por eso este posteo tiene como objeto hablar sobre el "Ojo de Halcón" (Hawk Eye), una herramienta muy necesaria que permite dilucidar dudas que tanto el Umpire como los jueces de línea no pueden resolver de manera correcta. Aunque tenga sus errores, como ha sido demostrado en algunos torneos, el "Ojo de Halcón" es muy necesario en este deporte.
Pero en este caso no se explicará sobre que es el Hawk Eye. Sino que la idea es mostrar el porque de su implementación, qué partido dio origen al ingreso de la tecnología en el tenis.
El encuentro desencadenante fue el protagonizado por Serena Williams y Jennifer Capriati en los cuartos de final del US Open 2004, que finalizó con victoria para esta última por 2-6, 6-4 y 6-4. Sin embargo, el video que a continuación verán tuvo una cantidad de errores en contra de Williams sobre pelotas que para las autoriadades estaban afuera, cuando la televisión mostraba lo contrario una y otra vez. A partir de aquel partido, la Federación Internacional de Tenis (ITF) aprobó su utilización, que tuvo lugar en 2006 en el Nasdaq - 100 Open, Miami, Estados Unidos.



miércoles, 9 de diciembre de 2009

Una vida de altibajos sobre polvo de ladrillo

Desde el momento que agarró una raqueta por primera vez, a los cuatro años en el C. A. Temperley, fue evidente que el mejor tenis de Gastón Gaudio aparecía cuando jugaba en las canchas más típicas para los argentinos: las de polvo de ladrillo. Sobre esa superficie, en la que supo desarrollar una gran técnica y explotar al máximo su revés a una mano, vivió los más importantes momentos de su carrera, como la victoria en la final de Roland Garros en 2004 y sus otros siete títulos como profesional; pero también experimentó grandes decepciones, que lo llevaron a cuestionar su continuidad en el tenis.

Nacido un día como hoy, el 9 de diciembre de 1978, el Gato inició su carrera profesional en 1996 y en 2002 obtuvo sus dos primeros títulos al coronarse sobre el polvo de ladrillo de Barcelona y de Mallorca. Gastón comenzaba a transitar su camino hacia el Abierto francés. El 2003 fue un año de emociones encontradas para Gaudio. Por un lado, logró meterse entre los primeros 20 del ranking, pero también vivió un momento muy duro al perder claramente sus dos partidos de semifinales de Copa Davis frente a Juan Carlos Ferrero y Carlos Moya.

El 2004 fue, sin dudas, el año más importante de su carrera. En los primeros meses de la temporada no tuvo grandes actuaciones, todavía golpeado por las fuertes críticas que había recibido por su actuación en la Davis 2003. Por eso, cuando en junio llegó a París para disputar el segundo Grand Slam del año, nadie lo contaba entre los favoritos. Sin embargo, el Gato sorprendió, dejó en el camino a Guillermo Cañas, Jiri Novak, Thomaz Enqvist, Igor Andreev, Lleyton Hewitt y David Nalbandian, y contra todos los pronósticos alcanzó la final, en la que enfrentó a Guillermo Coria, número tres del mundo.



En ese partido, el más memorable de su vida tenística, tuvo que remontar una desventaja de 2-0 en sets y salvar dos match points del santafesino; pero a base de coraje y fuerza consiguió dar vuelta el resultado -el marcador final fue 0-6, 3-6, 6-4, 6-1 y 8-6- y transformarse en el tercer argentino en ganar un torneo grande, luego de Guillermo Vilas y Gabriela Sabatini. "Pensaba que iba a hacer el papelón más grande en la final de Roland Garros. El miedo ya no pasaba por el partido, sino por no pasar vergüenza. Me decía: No puede ser que esté jugando la final y no pueda disfrutarla. Se va a terminar esto y nunca más voy a poder estar acá. Eso era lo que me preocupaba", comentó luego del match.

Después del título logrado en Francia, siguió sumando buenas actuaciones y subiendo posiciones en el ranking, hasta llegar a ocupar el quinto puesto en mayo de 2005 (ese año se coronó en Kitzbuhel, Gstaad, Estoril, Buenos Aires y Viña del Mar). Esto lo llevó a participar de los Masters Cup '04 y '05. En la segunda mitad de la temporada 2006, Gastón no pudo alcanzar su mejor nivel y comenzó a tener problemas de confianza y concentración. Frases como “¡Quá mal la estoy pasando!”, “Soy un fracasado” y “Toda la vida jugando al tenis y no mejoré ni un poco” se transformaron en discursos repetidos por Gaudio durante los partidos, que demostraban como se sentía el jugador dentro de las canchas. “Soy un tipo muy negativo, demasiado autoexigente, hipersensible. Y todas esas cosas hacen que el tenis sea para mí siempre dolor y sufrimiento”, confesó alguna vez.

Tras dos años en los que estuvo cerca de retirarse y dejó de aparecer en el ranking de la ATP, y 16 meses sin victorias, Gaudio -aquel que según los expertos era una de las raquetas con más talento del panorama internacional- volvió a ganar un partido en enero de 2009 en el Challenger de Iquique (Chile), en el que llegó a cuartos de final. Unos meses más tarde, en abril, se quedó con el trofeo del Challenger de Tunisia y en la segunda mitad del año logró buenos papeles en distintas etapas de la Copa Petrobras. Así, el Gato comenzó su recuperación y volvió a figurar entre los 200 primeros del ranking (hoy está 167), a fuerza de voluntad, trabajo y dedicación.Pero lo más importante, volvió a disfrutar del tenis como lo hacía a los cuatro años, cuando agarró su primera raqueta en el C. A. Temperley.

viernes, 20 de noviembre de 2009

A cuatro años del Masters de David

El 20 de noviembrede 2005 en Shanghai, David Nalbandian cerró el año tenístico con una sorpresa. El cordobés, que se había metido en el Masters Cup luego de la baja de Andy Roddick por una lesión lumbar, derrotó en la final del Torneo de Maestros al número uno del mundo, el suizo Roger Federer, por 6-7 (4), 6-7 (11), 6-2, 6-1, 7-6 (3), tras cuatro horas y 33 minutos de juego.

En el torneo chino, Nalbandian integró el Grupo Rojo junto a Federer, Ivan Ljibicic y Guillermo Coria; mientras que el Dorado estaba formado por Nikolay Davydenko, Gastón Gaudio, Fernando González y Mariano Puerta. A pesar de haber caído en su debut frente al suizo, las victoria en los otros dos partidos le permitieron al Rey David terminar el round robin como segundo del grupo.

En la semifinal, el argentino derrotó a Davydenko por 6-0 y 7-5 y Federer le ganó a Gaudio por un doble 6-0. Con el festejo en el match decisivo, además de cortar un invicto de 35 partidos del suizo, Nalbandian se tranformó en el segundo argentino en quedarse con el título del mejor de la temporada, luego que lo hiciera Guillermo Vilas en 1974.