
La europea fue claramente superior a su rival desde el primer momento del encuentro. Clijsters consiguió meter el 83% de sus primeros saques y ganó 28 de los 36 puntos que jugó con su servicio (78%). Además, no le dio ninguna chance de quiebre a su oponente y consiguió cinco breaks en todo el match (dos en el primer set y tres en el segundo).
Williams, por su parte, tuvo muchos problemas con su saque. Su efectividad con los primeros servicios estuvo por debajo de lo habitual (sólo el 48%) y cometió cuatro doble faltas. La norteamericana tampoco estuvo segura con su devolución: ganó únicamente ocho puntos de esa manera, contra 27 de su rival. Frente a una Venus sorprendentemente errática -que sólo había entregado un set en todo el campeonato, en octavos frente a Daniela Hantuchova-, Clijsters no tuvo problemas para dominar todo el juego y sellar la victoria.
Este es el tercer título de la belga en ocho torneos disputados desde su regreso al circuito en agosto del año pasado. El primero había sido en el US Open 2009, donde derrotó en el partido decisivo a la danesa Caroline Wozniacki; y el segundo, en enero de esta temporada, cuando venció a su compatriota Justine Henin en la final de Brisbane, Australia.
Foto: Zimbio Magazine
No hay comentarios:
Publicar un comentario